EL ORIGEN DEL INSOMNIO
El
insomnio, dejando de lado patologías de nacimiento y patologías como el
síndrome de piernas inquietas a menudo
suele tener un origen psicológico o emocional en base a un hecho acontecido, a
unos pensamientos determinados. Una situación de alto estrés, un acontecimiento
traumático o la suma de situaciones que nos generan malestar pueden
desencadenar el insomnio. En mi caso personal fue la ruptura de una relación de
larga duración, los sentimientos negativos y en especial la incertidumbre sobre
un futuro que creía cierto me llevaron a romper mi ciclo habitual de sueño, en
una palabra, mi desencadenante fue la ansiedad.
Mi
experiencia con el insomnio, mi batalla personal, dura ya unos 8 años
aproximadamente, en este tiempo he usado herramientas de todo tipo para
combatirlo (en otro post más adelante hablaremos sobre esto) y ninguna ha sido
lo suficientemente contundente, en especial porque requieren mucha constancia y
es muy difícil mantenerla según el estado y las circunstancias de cada uno. Es
imprescindible descartar primero una causa estrictamente médica del insomnio,
someterse a un estudio del sueño es lo más fiable, su coste ronda los 60 euros
y en una noche pueden diagnosticar alguna patología, si no hay resultados
entonces nos tocará buscar ayuda psicológica puesto que lo más probable es que
los malos hábitos de higiene del sueño, la ansiedad, la depresión, el estrés u
otros malestares nos estén ocasionando dormir mal.
Quiero
concluir este post de iniciación haciendo una aclaración: es posible que las
circunstancias o emociones que motivaron el insomnio desaparezcan con el tiempo
(una ruptura como fue mi caso, una depresión etc), pero el insomnio puede
permanecer, ya que si no se regula en su fase aguda tiende a cronificarse, cuanto
más tiempo pase, más difícil será erradicarlo, pero yo no me rindo, ¿y tú?.

Comentarios
Publicar un comentario